Manglares y dunas de Veracruz

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6. Estrategias para mitigar los efectos del cambio climático

Según el IPCC (2007), la sociedad puede adecuarse al cambio climático y sus impactos por medio de estrategias de adaptación y mitigación. Las medidas propuestas son de diversa índole y van encaminadas a la protección de los bienes, los recursos naturales y la vida humana. Algunas de estas medidas están enmarcadas en iniciativas más amplias de planificación del desarrollo y territorio, como la planificación del uso de los recursos hídricos, la protección de las costas, las estrategias de reducción de riesgos de desastre y el uso y desarrollo de fuentes de energía renovable.

Como parte de las estrategias de adaptación están: Construcciones más fuertes y diseñadas para temperaturas extremas, construcción de infraestructura costera para aminorar el impacto de fenómenos climáticos, y planificación del territorio identificando los lugares de alta vulnerabilidad, entre otros.

Una de las estrategias de mitigación que mayor impacto positivo podría tener y que ha sido adoptada por algunos países, consiste en disminuir la emisión de gases de efecto invernadero, principalmente provenientes de las actividades productivas. Adjunta a esta se ha promovido la reforestación y conservación de los bosques, selvas y humedales por su importante papel en la captura y almacenamiento de carbono atmosférico.

Imagen 12. Los bosques, selvas y humedales son importantes sumideros de carbono. Fotos: Y. Merlín.

El cambio climático y las estrategias a adoptar no sólo son responsabilidad de los gobiernos, sino de la sociedad en general. Por ello, todos podemos contribuir con acciones que incidirán en mejorar las condiciones de nuestra vida y la de nuestros hijos. Algunas recomendaciones que pueden ser implementadas a nivel local son:

  1. Evitar construir sobre sistemas vulnerables a inundaciones o desarrollar planes de de construcción, de forma que podamos defendernos de eventos climáticos. Por ejemplo en Holanda un tercio de las casas están diseñadas para flotar y así evitar que sean inundadas durante eventos extremos.
  2. Disminuir la emisión de dióxido de carbono reduciendo el uso de energía. Por ejemplo apagando los aparatos eléctricos que no se ocupan, como focos y computadoras.
  3. Apoyar proyectos para la creación de sistemas de energía alternativa que no emitan gases de efecto invernadero a la atmósfera. Por ejemplo promoviendo el uso de energía solar en calentadores o lámparas.
  4. Practicar el reciclaje de materiales. Por ejemplo reutilizando el papel, vidrio y plástico.
  5. Hacer uso de material de bajo consumo de energía, como es el caso de los focos ahorradores.
  6. Utilizar el auto lo menos posible, sobre todo para trayectos cortos.

Otras estrategias: mantenimiento de ecosistemas que brindan servicios ambientales de soporte y protección

La conservación y restauración de ecosistemas que brindan servicio de protección ante eventos climáticos es una de las estrategias de mitigación encaminadas a la reducción de la vulnerabilidad y que además contribuye a la captura de carbono. Según el PNUMA, (2009) cerca del 20% del carbono liberado a la atmósfera proviene de ecosistemas deforestados (quema y clareo). Por ello, el conservar estos ecosistemas podría reducir significativamente los gases de efecto invernadero en la tierra. Los bosques, los humedales y las selvas son los principales sistemas que funcionan como sumidero de carbono además de proveer bienes materiales y servicios de protección. Las estrategias propuestas son mantener el carbono atrapado en estos sistemas por medio de la conservación para bosques, selvas y humedales.

Imagen 13. La conservación y restauración de ecosistemas que brinden protección y almacenen carbono atmosférico es una de las medidas de mitigación más viables.

En los ecosistemas costeros, la conservación y restauración de lagunas, manglares, arrecifes de coral, pastizales y sistemas de dunas podría aminorar el impacto de tormenta y huracanes, al mismo tiempo que su funcionamiento contribuya a la eficiente captura de carbono. Por ejemplo los manglares capturan el carbono de forma más eficiente que los bosques terrestres debido a que continuamente agregan sedimentos ricos en carbono orgánicos para posteriormente ser enterrados (Chmura et al., 2003). Por ello las políticas y estrategias de mitigación de impactos deberán considerar la conservación de estos ecosistemas.

La protección natural contra tormentas y huracanes

En las costas existen ecosistemas que de forma natural sirven como protección ante este tipo de eventos climáticos. Los arrecifes de coral, los manglares, las lagunas costeras y los sistemas de dunas son importantes sistemas que absorben parte de la energía que de otra forma impactaría directamente sobre la infraestructura humana. Sin embargo, estos sistemas han sido fuertemente impactados por las actividades humanas donde el cambio del uso de suelo figura como la principal causa de su pérdida.






Imagen 14. Los maglares poporcionan protección ante eventos climaticos

Imagen 15. El sistema de dunas es en ocasiones la primera barrera de protección

Imagen 16. Arrecifes de Veracruz. La mancha Ver. Fotos: Y. Merlín

Debido a la importancia de la costa existe una necesidad urgente de generar programas que permitan planear y disminuir la vulnerabilidad costera, una de estas estrategias es la restauración y conservación de los ecosistemas que ofrecen este tipo de protección a la sociedad.